lunes, 15 de octubre de 2012

Voluble Sunsine



Luces y colores revolotean en el suelo como una danza de locura caótica.

Desconozco por que lo hacen, no las había visto nunca pero su calor me atraía de una forma obsesiva y que nunca había sentido antes. Poco a poco me dejaba atrapar por ellas, veía como ascendían del suelo para rodearme los tobillos y poco a poco, subían hasta acariciarme las manos.

¿Era poder? ¿El alma de otra persona? ¿O simplemente mi imaginación jugándome una mala pasada?

No me importaba en absoluto.

Me dejé arrastrar por su belleza hacia donde ellas querían, me hacían sentir bien y comencé a recordar

Me condujeron hasta una pared de roca mugrienta y esculpida por tierras angostas, se introdujeron en ella y emergió una especie de núcleo lleno de energía, deprendía rayos dorados con un símil al Sol.

Sin saber, solo movido por el instinto, posé la palma de mi mano en él y la pared se agrieto hasta acabar convertida en una ceniza dorada, pero lo más inquietante era lo que mostraba tras de sí.

¿Qué es eso? O mejor dicho ¿Qué era eso?

No puedo describir con palabras lo que mis ojos contemplaban en ese instante, pues eran algo de mi interior, algo olvidado y pasado. De alguna manera las luces querían que recordase la antigua esencia que había perdido.

Pero ¿Cual era?

Así que me lancé dentro de ello con la esperanza de poder hallar la respuesta.

Descendía por una vorágine que daba vueltas y vueltas, los colores tornaban de dorados a fríos y más sólidos, pero parecía no tener fin.

Algo me decía que tenía que ser yo quien decidiese cuando parar, pero no sabía como hacerlo. Estuve muchísimo tiempo descendiendo, tanto que perdí completamente la noción del tiempo ¿Días? ¿Años? ¿Generaciones? Aun hoy en día lo desconozco, pero para poder descubrirlo tendré que seguir sumergiéndome en lo más oscuro del pasado de YO.

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